Cilindro de vidrio, base de 12 cm de diámetro y 50 cm de altura. Su transparencia cristalina y líneas puras capturan la luz de forma serena, convirtiéndolo en un protagonista elegante para cualquier espacio. Ideal como pieza decorativa para exponer flores, luces o simples destellos de color, añadiendo armonía y un toque minimalista.





